Una noche en La Payanca, bar de tangos del centro de Medellín. Anteriormente se llamaba 9 de julio y es el único vestigio tanguero que sobrevivió al ensanche de San Juan y se llevó al Guayaquil de antaño. El título es un tango que dice:
Soy recuerdo sin memoria
sin pasado, sin historia
Soy el rey de los olvidos: Oblivión
Soy terraza en el subsuelo
Revelación y Misterio…
Soy un Sí, de Negación
Me busco en el espejo
que roto en mil fragmentos
refleja el universo…
Me busco, y no me encuentro.
Me armo y me desarmo.
Me creo a semejanza
de un Dios que intuyo, apenas,
entre penas y esperanzas…
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